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miércoles, 27 de mayo de 2015

Vamos a la playa, oh, oh, oh, oh, oh!

¿A quién no le gusta la playa? Creo que nunca había ido tanto a la playa, como ahora.
Y es que, tenemos unas cuantas playas a unas horas de nosotros. Entonces, es muy fácil tener ganas de ir y relajarte.

"Relajarte", desafortunadamente no es tan fácil, y es que hay una población hindú tan alta que a cada lugar al que planees ir, problablemente esté lleno, en especial los fines de semana (aunque creo que eso pasa donde sea que vayas).
Sin embargo, eso no nos quita la oportunidad de conocer y buscar la manera de divertirnos a dónde vayamos.

Marina Beach

Todos los mexicanos con los que vivo aquí me han hablado de Marina Beach, nunca he tenido la oportunidad de ir, y a lo qué me han contado, no sería una buena idea.
Por alguna razón los Indios (especificamente los que viven en Tamil Nadu)  están muy orgullosos de esta playa, y es que siempre cuando hablas de una playa en Chennai, la primera que nombran es 'Marina beach' ¿Por qué? Tal vez porque es la segunda más larga del mundo, ese puede ser un buen motivo; lo que no entiendo y la verdad no puedo juzgarlo aún, -ya que nunca he ido- es por qué les cuesta tanto trabajo cuidar sus playas. Un compañero me comentó que al llegar ahí, lo primero que notó fue un olor poco agradable, pues en esa playa desemboca uno de sus ríos con aguas contaminadas. No está dentro de mis planes visitar esa playa, ni aunque sea la más famosa de Chennai.

Elliot's Beach

Esta fue la primera playa que conocí en Chennai, y como no lo habíamos  planeado, obvio no llevaba traje de baño o algo para meterme al mar. Era fin de Semana, llegamos después de haber visitado los templos que mencioné en la entrada anterior y fue muy interesante. Recuerndo que lo primero que vi fue una especie de tierra con plantas, sólo  un espacio verde (¿Cómo es posible? yo creia que en la arena únicamente crecían palmeras).

Le pregunté a un amigo que ya había ido, casualemente es biólogo o químico, la verdad no estoy segura pero él conoce ese tipo de cosas, se empezó a reir. Me dijo que ese tipo de plantas crecían cuando existen muchos tipos de microorganismos y bacterias juntas y que eso sólo se producia por una razón no muy agradable. (Se los dejaré a su imaginación).

Había una gran cantidad de personas en la playa, y muchas nadando en el mar. No había ni un sólo extranjero a la vista  a demás de nosotros.  Es muy curioso como los hombres usan traje de baño de cualquier tipo, incluso esos que parecen calzones; y muy injusto por que las mujeres andan por la playa usando su saree, kurti o hasta en burqua las he visto, sí,  esos trajes negros que sólo dejan que se vean sus ojos. No sé como no se deshidratan en esas cosas. Pero ellas felices de la vida mojandose en el mar con un montón  de ropa encima.

El mar, tan bello. Lamentablemente cada vez que una ola venía, llegaba con una botella de plástico o hasta con bolsas de basura. La arena sucia, con un montón de papeles y pues fue triste para mi ver eso, no digo que toda la playa estuviera sucia, había  partes limpias también, pero aún asi esa tampoco fue una de mis playas favoritas.




Mahabalipuram beach

La tercera playa que conocí. Recuerdo que salimos temprano del campus, y yo tenía insertidumbre de qué pasaría  con esta playa,  ya me había  llevado una decepción  y la verdad  no esperaba lo mejor.

Tomamos un rickshaw para llegar a la estación  de camiones que está  a media hora del campus; teníamos que tomar un camión  que nos llevara a Mahabali, que está a más o menos dos horas de Mahindra, en donde se encuentra el campus.
Además de playa, Mahabalipuram es conocido por sus templos; desafortunadamente no los conozco todavía. Someday!

Llegamos a la última  parada de ese camión, es ahí  donde se encuentra Mahabali. Había que caminar una pequeña calle en donde se puede encontrar todo tipo de chucherías indias, cosas hechas a mano, trajes tradicionales, accesorios. Todo lo que a un extranjero le puede llamar la atención.  Cuando un vendedor te ve, te grita hasta que le pongas atención y entres a su tienda. Así que, imagínense cruzando por ahí y todos los vendedores que te ven llamándote.

Ese día una niña me siguió hasta la playa, tratando de venderme un brazalete, me insistía mucho,  y no se te despegan ni aunque les digas que 'NO' una y otra vez. Empezó ofreciéndome un brazalete por 100 rupias, luego 2 por 100, luego 5 y hasta que llegó  a 10 por 100 rupias. No le compré  ninguno. No quería un brazalete.


Cuando llegamos a la entrada de la playa, debo aceptar que al principio no me gustó, pues lo primero que vieron mis ojos fueron un montón  de botes de pesca (esta playa es de pescadores) y cada paso que daba, un pez muerto aparecía, incluso vi un pez globo; dicen que los pescadores dejan lo que no les sirve en la playa, y eso en cualquier playa, de cualquier  país. Al alejarnos más de la entrada, noté  que no había mucha gente, y la playa estaba limpia, eso me empezó a gustar mucho, nos paramos frente a un resort, como teníamos hambre y el sol estaba muy fuente,  entramos al restaurante de ese lugar.

Lo disfruté muchísimo, pedí una mojarra deliciosa, y estamos sentados muy a gusto viendo el mar, me relajé bastante bien. Aunque la comida no era nada barata, creo que valió  la pena.

Cuando salimos a la playa a estar en la arena y a mojarnos en el mar, ya había un poco de gente, y algunos eran extranjeros. No lo había imaginado, aunque bueno, estamos enfrente del resort. Estuvimos ahí más o menos por dos o tres horas, y nos fuimos antes de que oscureciera más.




Terminamos lo suficientemente cansados y muy hambrientos, ahora lo que seguía era buscar un lugar para cenar y relajarnos un rato más antes de regresar al campus a dormir.
Caminamos hacía fuera de la playa , por la misma calle de los vendedores,  y en ese momento tuve una vista hermosa, algo bohemia. Me enamoré de ese lugar al instante. Fue así como me di cuenta que mi playa favorita en Chennai era ésta.  Todo estaba planeado para que los visitantes disfrutaran.  Me encantó.



Luego de un rato de estar caminando entre calles y con la ayuda de Trip advisor, llegamos a un un pequeño restaurante llamado 'Budha cafe' , que en realidad era una terraza, cubierta por una palapa, con abanicos y luces. Y un poco de música reggae -uno de mis géneros favoritos-; todo era perfecto, tan hippie. Me enamoré  por segunda vez. 
Pedí un sizzler de verduras con pollo bañado en salsa de champiñones. El sabor era muy bueno, y de postre unos plátanos asados y empanizados muy interesantes. 
El día  había terminado a la perfección. 




Para finalizar y después de pagar, fuimos en búsqueda de un taxi para que nos llevara al campus y regresar a nuestra realidad. 
Definitivamente Mahabalipuram es mi lugar favorito de Chennai.


lunes, 25 de mayo de 2015

¡Shock cultural!

¡Vaya que hace mucho calor hoy!, bueno 38 °C con sensación térmica de 40°C lo explica.
Recuerdo que cuando llegué a India, específicamente a Chennai, ya me habían  comentado  que Tamil Nadu era uno de los estados más calientes de India, sin embargo, en Enero aún era "Invierno",disfrutábamos 25°C deliciosos y todos nos decían: "Esperate a que sea Mayo", esas palabras de verdad me asustaban. 
Y aquí  estamos, Mayo, ya 4 meses de que me fui de mi México.

La primera vez que salí  del campus estaba muy emocionada. Me habían contado que teníamos que salir en tren -nunca había  viajado en tren, y siempre había querido hacerlo-. Mis compañeros mexicanos me llevaron a ver unos templos y al zoológico.

Está no fue la primera vez, pero no tengo una foto de ese día  en el tren.
Tomamos el tren, y me encantó. No es el lugar más limpio del mundo, tampoco es nada cómodo y menos cuando se llena de Indios por todos lados. Es impresionante como quieren entrar a la fuerza; algunos hasta se quedan colgando de las puertas. Todo es cierto, a veces siento que se van a caer.

Y aún  y así  me encantó.

Estación  Paranur, la más  cercana de Infosys, Mahindra city



Llegamos a la estación a la que debíamos  bajarnos, luego teníamos que tomar un 'rickshaw' -me encantan esos "autos" como les dicen aquí, para mi son motos con 3 llantas; una amiga les dice "funny cars"; son tan bonitos- éste nos llevaría al zoológico de Chennai, pero antes teníamos que caminar a alguna avenida principal. Y fue aquí  en donde me dio mi primer Shock cultural. 
Una pequeña  calle, frente a mi una vaca, a un lado estaba un monte lleno de basura, pero eran cantidades que jamás  pensé  que vería y detrás se veía un templo religioso, cabe mencionar,  que aquí encuentras templos en cada esquina. Me quedé impresionada.

Las vacas no son dioses, ni son santas en India. No las comen por que ellas proveen otros tipos de alimentos, y es su manera de agradecer a la naturaleza.

Perspectiva trasera de un rickshaw


Encontramos el zoológico, es uno de los más  grandes de India, sin embargo, no tiene tanta variedad de animales.
Yo quería ver un elefante -aún no me he podido subir a uno, pero pronto-, y no encontramos ninguno, eso sí vimos un tigre,  encerrado en una jaula muy lejos, ni si quiera podíamos verlo bien. Había pájaros por todos lados y unos monos muy simpáticos. Creo que ese día  si me divertí  mucho. Caminamos como locos y terminamos bastante cansados.

El día siguiente, fuimos a ver los templos más cercanos, el propósito  principal  era encontrar la iglesia Saint Thomas, luego buscar un templo hindú ; son enormes, y algunos muy coloridos.


Llegamos a la iglesia Saint Thomas, era blanca y muy grande, es impresionante la comunidad católica  que existe en la India. Pero aún  y así, la mayoría tiene otras  religiones,  el porcentaje  de cristianismo es mucho menor.

Saint Thomas church

 El templo al que fuimos no era muy grande, y  querían cobrarnos un tour, que no pedimos, la verdad preferimos ver todo solos. Incluso, por tomar fotos quieren cobrar,  pero la verdad, nunca se dan cuenta cuando las tomas.

Para poder entrar al templo, es necesario quitarse los zapatos, y por cuidartelos te
cobran  como 2 rupias (no en todos los templos te cuidan los zapatos). Los Indios son muy listos, quieren cobrar casi por todo, y si te ven con cara de extranjero, te cobran el doble o hasta el triple -eterna discusión con los rickshaw para que pongan su taximetro-.

 

Nuestro recorrido terminó en la playa, pero esa ya será una entrada diferente que voy a escribir sobre las playas  de Chennai.

domingo, 24 de mayo de 2015

Living in India







No fue nada fácil llegar hasta aquí  desde el inicio. Tuve que esperar horas en el aeropuerto de Monterrey para que esta aventura empezara a formarse. Creo que muchos hemos pasado por esos momento, pero después de 13 HRS con 20 min llegué  a Frankfurt, Alemania (dato curioso: Fráncfort del Meno en español. ¡Gracias Google!).
Lamentablemente, no me tuve más que una hora para disfrutar el extenso aeropuerto de esa ciudad. Salí corriendo hacia mi siguiente vuelo, en donde me esperaban otras 9 HRS con 50 min  para llegar a mi destino, Chennai, India.
Fue un vuelo lento. Abordé, busqué mi asiento; inesperadamente una pareja de alemanes iban viajando, me tocó  el asiento a lado de la esposa del alemán y a él tenía un asiento separado más adelante. Ella me preguntó  si era posible que le cambiará el lugar a su esposo, para que él se sentara junto a ella. No me negué  (soy buena persona, a veces). Curiosamente, o mejor dicho, estúpidamente le cambié  mi boleto al señor -de verdad, no sé por qué  hice eso- y así  me fui hasta llegar a Chennai.
Llegamos, todo iba tan bien, hasta que... llegué a que sellaran mi pasaporte. Tenía que mostrar mi boleto y yo tan inteligente 'No tenía mi boleto a mi nombre', tenía el boleto del señor (que no volví a ver).
Tener que explicarle al señor que mi boleto se lo había  cambiado a un alemán, por la tonta razón de haber cambiado de asientos, fue lo más estúpido que hasta yo he escuchado. Afortunadamente, me creyó  y fui a recoger mis maletas con un sello nuevo en mi pasaporte (para los que no saben, tener un sello de otro país en mi pasaporte me pone muy feliz).
Todo iba tan bien, hasta que, noté que no había  Internet en ese aeropuerto -Cómo es posible que un aeropuerto no tenga wifi!?!?!?!?!?- y es que no tenía manera de comunicarme con nadie. Sola, en el aeropuerto, sin saber el idioma y uno que otro hablando un medio inglés (inglés indio, que al principio es muy difícil de entender) y para colmo, nunca, nadie me dijo que yo debía bookear un taxi, cuando pedí el vuelo en mi empresa. Ese momento fue el más  frustrante de mi vida.
Le pregunté a un guardia, si había algún teléfono público que pudiera usar y llamar a uno de mis compañeros mexicanos, que ya estaban acá. Su respuesta: ¡NO!
Un Indio me escuchó  (¡Gracias Dios!) Y se acercó como pudo a ofrecerme su celular para llamar y fue ahí, cuando supe que NADIE iría a recogerme al aeropuerto.
Caminé a pedir un taxi y lo primero que vi fue a una "linda" rata caminar frente a mi, pasando de un lado, hacía  el otro.
Luego de subir al taxi, noté que el volante está del lado derecho, fue interesante y aún más interesante es que usan su claxón cada minuto (los Indios manejan muy loco). ¡Shock cultural!

Afortunadamente, llegué  sana y salva al campus y lo que siguió ya no importa...

Nota: Antes de que medio mundo me corrija. Les llamo Indios y no hindúes por que una amiga mía de Bangalore, me dijo que era incómodo para ellos ser llamados "hindues". Por la religión y bueno, no todos son hindis.